LANA DE VIDRIO
En la construcción contemporánea, la lana de vidrio se consolidó como uno de los materiales aislantes más utilizados por su versatilidad y eficiencia. Su correcta elección y aplicación exige comprender sus usos principales en obra, sus características técnicas, su comportamiento frente a la transmitancia térmica y los espesores y medidas comerciales disponibles en el mercado. Dominar estos aspectos permite optimizar el rendimiento térmico de la envolvente, mejorar el confort interior y tomar decisiones proyectuales alineadas con criterios técnicos y normativos.
CONTENIDO DE ESTA PÁGINA:

Colocación de lana de vidrio en una cubierta metálica. La barrera de vapor se coloca hacia abajo.
1. USOS PRINCIPALES EN LA CONSTRUCCIÓN
La lana de vidrio se utiliza como aislante térmico y acústico en muros, tabiques, cielorrasos y cubiertas. En los sistemas que incorporan barrera de vapor, la colocación correcta es clave.
La barrera de vapor siempre debe orientarse hacia el lado cálido del ambiente (interior), ya que su función es evitar que el vapor de agua migre hacia el interior del cerramiento, donde podría condensar y degradar el aislante.
En cielorrasos y cubiertas, esto implica colocar la barrera hacia abajo; en muros, hacia el interior del local. Una mala orientación reduce drásticamente el desempeño térmico y la durabilidad del sistema.
2. CARACTERÍSTICAS
La lana de vidrio es un material liviano, flexible e incombustible, compuesto por fibras de vidrio entrelazadas. Muchas presentaciones incluyen barrera de vapor incorporada, generalmente conformada por una lámina de aluminio, polietileno o papel kraft aluminizado, adherida a una de sus caras.
Esta barrera no mejora el aislamiento térmico en sí, pero cumple un rol fundamental en el control de la humedad, protegiendo al material y al sistema constructivo. Es importante que la lana no se comprima durante la colocación y que las uniones de la barrera se sellen correctamente.
3. TRANSMITANCIA TÉRMICA Y ESPESORES
La lana de vidrio posee una baja conductividad térmica (λ), lo que permite lograr bajos valores de transmitancia térmica (U) en el conjunto constructivo. El desempeño térmico está directamente relacionado con el espesor del material y con una instalación continua, sin cortes ni puentes térmicos. Su uso es determinante para cumplir criterios de eficiencia energética y confort higrotérmico.
Se detalla a continuación una selección de los productos comercializados por ISOVER:
| PRODUCTO | ESPESORES | MEDIDAS | CONDUCTIVIDAD λ | USO SUGERIDO |
|---|---|---|---|---|
| Lana de vidrio Isover Acustiver R 400 | 50 mm | 0.40 x 18,40 m | ~0,038–0,040 W/m·K | Tabiques y cielorrasos |
| Rollo Lana de Vidrio Isover 50mm | 50 mm | 1,20 × 12 m | ~0,038–0,040 W/m·K | Techo y muros |
| Lana De Vidrio Isover Fieltro Liviano 80 mm | 80 mm | 1,20 × 11 m | ~0,038–0,040 W/m·K | Mayor aislamiento |
| Lana De Vidrio Isover 100mm | 100 mm | 0,40 × 6 m | ~0,038–0,040 W/m·K | Alta eficiencia térmica |
| Lana de vidrio Isover fieltro liviano HR 38mm | 38 mm | 1,20 x 18 m | ~0,038–0,040 W/m·K | Relleno ligero |
4. MEDIDA COMERCIAL
Se comercializa habitualmente en mantas, rollos o paneles, con espesores que suelen variar entre 25 mm y 100 mm, según el fabricante y la aplicación. Las medidas están estandarizadas para adaptarse a modulaciones de perfilería y entramados, facilitando su colocación en obra.
Los anchos y largos están diseñados para coincidir con distancias entre montantes estándar (por ejemplo: 40, 48, 60 cm), reduciendo cortes y desperdicios.
La lana de vidrio es un material eficiente y accesible para mejorar el aislamiento térmico y acústico, aportando confort y reduciendo el consumo energético en la construcción. Su desempeño depende de una correcta instalación y del control de la humedad, siendo una solución clave, económica y versátil cuando se aplica con criterio técnico.

